23 abril 2024, 08:58 AM




“Queremos que las personas conozcan el ciervo de los pantanos para que encuentren sus propias razones para defenderlo”

“Queremos que las personas conozcan el ciervo de los pantanos para que encuentren sus propias razones para defenderlo”

Por Manuela Herrera

Desde Zona Norte Ambiental conversamos con Paula y Noelia, coordinadoras del área de Educación Ambiental de Proyecto Pantano, una organización no gubernamental que tiene por objetivo poner en valor a la naturaleza del Delta, principalmente al ciervo de los pantanos.

Paula y Noelia son isleñas. También son profesoras de nivel inicial -Noelia en un jardín sobre el Paraná de las Palmas, Paula hace un tiempo dedicada exclusivamente a Proyecto Pantano-. Cuando cuentan algo van al detalle, se explayan, sonríen. Conversan como quien no tiene apuro alguno. Cuando cuentan algo se hace evidente el profundo amor que ambas sienten por el Delta.

Probablemente de ese amor es que surge todo lo demás. Los proyectos para que en las escuelas isleñas conozcan mejor al ciervo de los pantanos, las iniciativas para tomar conciencia de que es necesario valorar y cuidar la flora y fauna de la isla. Todo eso que nombran mientras charlamos y que es muchas cosas, pero sobre todo es acción concreta.

-¿Cómo ven el rol que toma la Educación Ambiental dentro de lo que es Proyecto Pantano?

Noelia: Nosotros dentro del equipo de Educación tenemos nuestro propio objetivo que es conectar a las personas con la naturaleza y a partir de eso generamos distintas propuestas, porque no solamente trabajamos con niños y niñas, sino que también vamos a eventos y ahí tenemos que hablar con adultos. El objetivo es conectar a las personas con la naturaleza y desde ahí, obviamente tomando como prioridad nuestra especie bandera que es el ciervo de los pantanos, se desprende el cuidado de los humedales, de todo el ambiente. Porque el ciervo de los pantanos necesita también de eso para vivir y todos los que vivimos acá en el humedal lo necesitamos.

Paula: Dentro de las distintas áreas de Proyecto Pantano si bien cada uno tiene su objetivo específico es como que nos complementamos un poquito entre todos. Por ejemplo, el área científica investiga y genera nuevos conocimientos acerca del ciervo de los pantanos y nosotros vamos tomando esta información para implementarla desde nuestra área; se sabía muy poco acerca de este animal, entonces nosotros nos apoyamos en esta base científica para poder hacer una bajada didáctica en las escuelas. También trabajamos en conjunto con el área de comunicación, tratamos de ir publicando y comunicando todo lo que se va haciendo.

-¿Cuáles dirían que son sus objetivos?

P: Nosotros lo que tratamos de evitar es la ecofobia. Eso pasa cuando vos vas a un grupo y empezás a presentarle problemas; le hablas de contaminación, de extinción de especies, de un montón de cosas que son negativas. Siempre lo decimos: no se le puede pedir a las personas que salven al mundo sin que antes lo valoren, lo quieran o lo conozcan. Lo que queremos hacer nosotras es primero conectarlos, que conozcan y que valoren el Delta y al ciervo de los pantanos, para que ellos mismos encuentren sus propias razones para defenderlos. Porque vos por más que vayas y les digas que hay que salvar al ciervo y demás, es algo que es ajeno a ellos si no existe un vínculo antes. Lo que tratamos de hacer es a través de actividades sensoperceptivas y salidas de campo conectarnos un poco más con ese mundo. Ese es más o menos nuestro objetivo: cambiarles la mirada.

N: Hay mucha gente que es grande y que vive en la isla hace mucho tiempo y no sabe cuáles son las plantas nativas y las exóticas. Reconoce el ceibo porque es un árbol que larga una flor roja, pero no reconoce una anacahuita, por ejemplo. Hay muchas cosas que uno que vive acá en la isla las hace como rutina. Es algo que vemos todos los días, pero no te pones a pensar qué aves pueden vivir en el ceibo, qué insectos, que si vos plantas otra planta le perjudica… Dando esa información tratás de hacer esa conexión. Ese tipo de conexión con la naturaleza que es conocimiento, porque si no conocés no tenés esas ganas de cuidar. A partir de eso es el vínculo.

-Como isleñas ¿perciben un cierto cambio de mirada con respecto a la fauna y flora del Delta por parte de quienes viven ahí?

N: Por ahí particularmente acá en la zona donde vivimos nosotras -la segunda sección de isla de San Fernando, zona de mucho productor forestal y ganadero- sí hace ya unos años, desde que Proyecto Pantano empezó a trabajar acá, que se nota el cambio. Porque empezaron a darles más información, a desmitificar datos del ciervo con investigación, además del trabajo de educación ambiental, del de comunicación con los cárteles, la presencia de Proyecto Pantano hace más de 5 años en la fiesta de los isleños cada año con un stand diferente… es como que desde distintos aspectos esta comunidad tiene mucho vínculo con Proyecto Pantano. Pero si te vas más a otros lugares donde estamos empezando a llegar ahora, como por ejemplo Zárate, ahí sí hay más cacerías, otra cultura. Somos todos isleños, pero por ahí se manejan diferente. Mismo acá en San Fernando también, la zona donde estamos nosotros no es lo mismo que la tercera sección. Eso que vos decís del cambio lo notamos muy fuerte acá en la zona donde vivimos, pero en otras zonas recién se está llegando ahora.

P: Por ejemplo, antes había mucha gente que publicaba en WhatsApp o en un estado en Facebook que cazaban ciervos y mostraban la fotito como un trofeo. Ahora se nota en general que la gente se empezó a cuidar, yo no te garantizo que hayan dejado de cazar, pero que dejaron de vanagloriarse sí. Se nota que es algo que no se debe hacer y ya el hecho de que la gente crea que es algo que no se debe es un montón. Por otro lado, algunas escuelas en donde estuvimos trabajando uno o dos años atrás tienen ciervos de los pantanos en las banderas de egresados, como que se representan con el animal y eso está buenísimo.

Sobre la actividad Tras los rastros del pantano

“Esa actividad el año pasado se hizo con tres escuelas: la escuela 26 de San Fernando, la escuela 28 de Campana y la escuela 25 de Zárate. Tres distritos, todo isla. La actividad está planteada como para darle una vuelta de rosca más a lo que son las charlas que uno generalmente lleva a las escuelas”, comienza explicando Paula.

Tras los rastros del pantanos se compone de distintos momentos. Primero, una “actividad de sensibilización” que recibe el nombre de Te regalo un árbol. Los alumnos se agrupan en parejas, uno se venda los ojos y el otro lo lleva hasta un árbol, planta o elemento de la naturaleza, diciéndole “te regalo esto”. El que recibe el regalo tiene que percibirlo desde otros sentidos que no sean la vista: olerlo, tocarlo, sentirlo. Después todos vuelven a su lugar, se los marea y al destaparse los ojos cada quien tiene que reconocer cuál es el objeto que les regalaron.

Después se sigue con una pregunta problematizadora: ¿cómo sabemos qué animales hay acá en la escuela si no los podemos ver? Paula y Noelia muestran un mapa de huellas y entre todos comienzan a hacerse una idea de lo que son los rastros. Entonces salen a buscarlos por los alrededores de la escuela. “La salida de campo es genial porque siempre en cada escuela aparece un animal silvestre distinto. Nosotras llevamos algo a escondidas a veces, como cacas de carpincho. Y empiezan todos a los gritos cuando encuentran algo, se llaman unos a otros. Es una experiencia re linda”, cuenta Paula.

Luego quedan algunos pasos más: volver a juntarse, hablar de lo que vieron. Desde Proyecto Pantano les enseñan a los chicos a recolectar huellas con yeso para que cada escuela tenga su propia huella de ciervo de los pantanos como una especie de souvenir de la actividad.

Y por último, se hace una charla con imágenes donde comienzan a conocer mejor al ciervo. Paula señala al respecto: “Es como un ida y vuelta porque ellos son chicos de isla, de alguna manera así no haya sido en vivo y en directo tienen como una referencia acerca del ciervo de los pantanos”. “Ahí ellos se van haciendo su propia idea con respecto al ciervo, no lo que les dice la familia solamente sino lo que ellos críticamente van pensando”, agrega Noelia.

-¿Cómo es trabajar con distintas edades?

P: Hemos trabajado con los tres niveles y cada propuesta la adaptamos según el nivel. Hicimos una jornada de sensibilización que es más de juegos en un jardín, después las jornadas de rastro las llevamos más para lo que es escuela primaria… pero acá hay muchas escuelas que comparten espacios en los tres niveles. También para nivel secundario, que es el nivel con el que menos trabajamos, vamos buscando propuestas como un concurso de fotografía, que les llame la atención quizás el premio para que se involucren, pero en el transcurso nosotros les mandamos información, ellos tienen que leer eso y ver cómo expresar lo que quieren expresar y demás porque las fotos no se envían y nada más, tienen que ir acompañadas de un texto con un mensaje que ellos quieran contar. Siempre vamos buscando la vuelta. Por otro lado, con adultos es más que nada información porque con adultos nos vinculamos en los que son los eventos, por ejemplo el día del isleño. Ahí aprovechas a compartir esta información, a hablar con ellos un poco, a escucharlos también.

N: Les gusta saber información que no tenían, mitos que se les van cayendo. Hablamos un montón con la gente grande. Y se re interesan, también les gusta lo que hacemos en las escuelas, les gusta escuchar lo que uno tiene para enseñarles, las investigaciones y todo lo que va surgiendo nuevo les genera un montón de interés y se acercan y te cuentan. Empezás a tener otro vínculo. Hay mucha gente grande que no tiene redes sociales y les sirve más ese boca en boca.

-¿Tienen algún proyecto nuevo para este año que arranca?

N: Justamente hace unos días arrancamos con una propuesta que no pensamos que iba a tener tanta repercusión. Sacamos una capacitación virtual para docentes que se llama El ciervo de los pantanos como motivación en estrategias de educación ambiental. La idea nuestra era poder contar nuestras experiencias propias, nuestras estrategias para poder llevar el ciervo a las escuelas y que los docentes puedan ellos mismos trabajarlo. No que el equipo de educación tenga que ir a la escuela para hablar del ciervo, sino capacitar a los docentes para que ellos mismos puedan generar su propia estrategia conociendo a los chicos -porque ellos son los que están todos los días con ellos- y que tengan ellos las herramientas. No pensamos nunca que íbamos a tener tantos inscriptos: se anotaron más de 700 personas. Tuvimos la primer capacitación el lunes con solamente 250 personas porque la plataforma nos permite solamente ese número, y ahora tenemos que programar nuevas fechas para incluir a todos los inscriptos. Estamos muy contentas con esto, la verdad que no pensábamos que iba a tener tanta repercusión.

Compartir en:


Related Articles

Ambientalistas y vecinos promueven la primera Reserva Natural Urbana y Pública de Tigre

Por Milagro Pannunzio Se movilizó en el municipio de Tigre el pedido por una Reserva Natural de acceso público. El

Maximiliano Palacios: “La fuerza del voluntariado es la que define el éxito del proyecto”

Por Valentina Frare y Manuela Herrera El Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA) cumple 20 años y desde la

Se llevó a cabo en Escobar el Plenario Anual de la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina

Por Manuela Herrera El evento fue organizado por Guido Messa de la Defensoría del Pueblo de Escobar. Desde Zona Norte

No comments

Write a comment
No Comments Yet! You can be first to comment this post!

Write a Comment

<