“Sucede que un buen día descubrí el Delta”. Haroldo Conti y las islas en el nuevo libro de Ediciones Bonaerenses
Por Manuela Herrera
Tras la aparición de esta suerte de resumen de la huella que dejó Conti en diarios y revistas, una revisión de la atracción que sentía el escritor por nuestro Delta presente en este libro.
Ediciones Bonaerenses, la editorial de la provincia de Buenos Aires, publicó En prensa. 1955-1976 de Haroldo Conti. Compilado de diferentes escritos periodísticos de este autor -que también fue guionista y profesor de literatura, entre muchas otras cuestiones-, forma parte de la Colección Clásicos Bonaerenses. Con prólogo de Juan Bautista Duizeide y la acuarela Pueblo en lluvia de Aníbal Vicente Ortega como arte de tapa. Incluye artículos nunca antes compilados.
“La narrativa de Conti, premiada, traducida y reeditada, es un clásico, igual que su influencia en el campo literario argentino y latinoamericano. Pero sus escritos publicados en diarios y revistas forman una obra paralela. En ellos insinúa su apego a los pequeños héroes anónimos, su interés por el cine, su lealtad a la revolución cubana y a las víctimas de Trelew, el ímpetu por los viajes y la nostalgia por Chacabuco, su pago”, explican desde Ediciones Bonaerenses. Yo agregaría una nueva dimensión inherente a ese ímpetu por los viajes: el Delta.
Desde allí escribió su primera novela, Sudeste, en 1962. Su llegada a esa zona fue entre azarosa y precisa: volando descubrió el lugar, le llamó la atención y se fue a vivir a las islas. Sus impresiones al respecto las narra brevemente en una de las entrevistas presentes en En prensa, para Gente y la actualidad en el año 1971. Dice que se convirtió en un isleño, que descifró sus códigos, que se hizo un navío, que levantó una casa en las islas. Dice: “Tal vez eso sea más importante que escribir un libro”.
Sudeste ganó el Premio Fabril Editora. Conti conoció un espacio nuevo que obtuvo un lugar en su prosa y en sus pensamientos. Por ejemplo, describe en la entrevista de 1971 previamente mencionada: “El río es dulce y es tierno y es cruel y es violento. Modela a la gente, la gasta”.
El prólogo de En prensa lo escribe Juan Bautista Duizeide desde el Delta. Lo firma con un “Arroyo Gambado, 2021, a fines de invierno, luego de trasplantar un ceibo”. Ese río aglutinador de adjetivos precisos y sentidos para Conti envuelve el libro desde este otro lugar. Es en el prólogo precisamente donde también se comparte esta cita de Haroldo Conti, a modo de confesión o perla de sabiduría: “Nosotros queremos aferrarnos, fijarnos de cualquier forma por esa vocación de eternidad que sentimos, pero lo concreto es que las cosas se mueren, que nosotros nos gastamos, que cambiamos continuamente. En ese sentido, el río es despiadado y de lo más humano”.
El río nuevamente como algo que gasta, pero también enamora.
Related Articles
Emergencia geológica en el Cerro Hermitte: ¿qué es y por qué se produjo un deslizamiento de esta magnitud?
El desplazamiento masivo de la ladera sur reactivó un proceso geológico ancestral. Con más de 300 evacuados y la declaración
Tensión en La Plata por construcciones ilegales en un humedal
Por Sabrina García La municipalidad de La Plata presentó una denuncia penal para impedir que continúen las construcciones ilegales en
¿De qué trata el proyecto de Ley de Educación Ambiental?
Por Milagro Pannunzio El proyecto de ley, enviado por el Poder Ejecutivo, se encuentra entre los temas a tratar en
No comments
Write a commentLoading, Please Wait!
This may take a second or two.



